domingo, 22 de mayo de 2011

Las elecciones peruanas: recapitulando la historia y la embajada de Estados Unidos

Por: Oscar Ugarteche

En el presente artículo queremos hacer una revisión de las reacciones del autogolpe de 1992 de las instituciones multilaterales así como del Departamento de Estado. La tesis es que el golpe importó menos que el objetivo del golpe que fue introducir las reformas económicas en su sitio. En el lado del Departamento de Estado estaban los ideólogos neoconservadores del gobierno de Bush Papá que ahora han salido de regreso a apoyar a Fujimori II. Ahora el objeto del Departamento de Estado es evitar a toda costa un bloque regional, y peor, que se le reduzca y/o limite el acceso a los minerales estratégicos que existen en el Perú. El segundo objetivo es mantener la liberalización financiera.

El multilateralismo y el autogolpe de 1992

Tras el autogolpe de Estado del 5 de abril del 1992, Fujimori y el montesinismo iniciaron una campaña de limpieza de adversarios dentro y fuera del Estado. Esta limpieza pasó por la censura dentro del sistema de Naciones Unidas a profesionales que habían pasado décadas trabajando con ellos. A cambio, el gobierno peruano comenzó a contratar a su propio personal con recursos públicos mediante Naciones Unidas. Esta figura dio lugar a que la oficina de la UNDP de Lima cerrara la puerta a los no afines al régimen. Con eso el poder quedó en manos de los técnicos adictos al régimen.

Lo segundo que pasó fue que el Banco Mundial comenzó a desembolsar recursos para los proyectos que le interesaban (al BM). Primero intervino en 1991 en la Comisión de Promoción de Inversiones de Perú (COPRI), antes que se hubieran arreglado las cuentas ya el Banco había mandado a un funcionario peruano remunerado por ellos para ordenar la venta de las empresas del Estado. La Comisión de la Privatización, que suena a comisión del ejecutivo peruano, en realidad fue un proyecto del BM. Antes que la población se diera cuenta qué había pasado, se habían vendido gran parte de las empresas públicas sin ninguna explicación. Los economistas que inundaron el Ministerio de Economía y los otros ministerios eran pagados o por el BM o por el gobierno del Perú vía ONU. La diferencia es que las ideas y los técnicos clave las ponían el BM. Fue el partido político de Fujimori.

¿Cómo puede un organismo multilateral ser un partido político de un gobierno no democrático? es una interrogante. ¿Los créditos otorgados a un gobierno no democrático son válidos? Los neoconservadores estadounidenses estaban muy contentos con el autogolpe y siguen estándolo. Lo mejor que podía hacer el presidente era cerrar el Congreso, acabar con la discusión política y poner orden, decían unos y otros en Lima y Washington. Para eso está la autoridad, para poner orden, decían banqueros y mineros. Los financieros en general estaban detrás de la liberalización de los mercados y les llegó rápido después del golpe. Los que entraron a la bolsa en 1993, han visto engordar sus activos por decenas de veces. Lo mejor de las leyes financieras es que exoneran de pagos de impuestos a todas a las operaciones financieras de la bolsa. Ni impuesto a las ganancias ni impuesto a la renta que sale de esta fuente. Es una maravilla.

La reforma del servicio diplomático peruano

En medio de estas reformas de 1992 hubo la más significativa de todas: la reforma del Servicio Diplomático. Reconocido como un servicio progresista, que tenía como escuela a García Bedoya y a Bákula, con el interés nacional como su eje natural, este servicio fue castigado una mañana de diciembre con el retiro de 117 diplomáticos en actividad. La razón de la boca de Fujimori, cuando leyó el cese de los 117 diplomáticos, fue que eran “maricones y comunistas”, en esos términos. Apelando a los prejuicios, dejó atónitos a los peruanos, y más atónitos a los diplomáticos despedidos. Un embajador con un gran sentido del humor decía “será que soy marica y no me he dado cuenta”, mientras sus hijas y esposa le celebraban que era por comunista. El servicio diplomático era bien valorado y de lo poco que le quedaba al Estado de aparato organizado. Ese era el problema, era un aparato del Estado y debía de desaparecer todo vestigio de orden estatal para poder gobernar como lo hizo, con el fuete en la mano y aniquilando a sus adversarios. El aparato del ejército y del servicio de inteligencia estaba bajo su control y el de Montesinos. De otro modo, jamás habría podido ni ocurrir el incidente de los barcos de la marina de guerra rellenos de cocaína ni el del avión presidencial que en la base aérea de Las Palmas fue encontrado con cocaína. Menos aún habría podido darse el bochornoso incidente de la acusación del ministro de defensa colombiano sobre la venta de armas a cambio de cocaína desde aviones de la Fuerza Aérea Peruana. Esa fue una vergüenza doble para los peruanos y peruanas porque no solo estaban manchadas la presidencia sino las fuerzas armadas. Y por eso hay decenas de generales y altos mandos en la cárcel. Del total de 75 personas encarceladas por corrupción, hay cinco ministros de economía que estuvieron o están aún en la cárcel o con detención domiciliaria, y muchos militares de distintas graduaciones.

Toda esta etapa fue de silencio cómplice de parte del gobierno de Washington. El golpe pasó de lado con una modificación en la OEA que obligó a que se llamara a elecciones en 1994. Incluso se firmó una Carta Democrática por la que los organismos internacionales no pueden prestar dinero a gobiernos no democráticos. A otros gobiernos no democráticos, porque Fujimori tuvo elecciones en 1995. Lo que debió de ser un golpe censurado terminó siendo uno amañado, como el de Honduras del año pasado. Es que ambos golpes eran “para mejor”. Afortunadamente ahora hay UNASUR y esperamos que UNASUR se pronuncie sobre la no interferencia de potencias extranjeras en elecciones internas de los países de la región. Cuando Estados Unidos y México se pronuncian sobre su preocupación están interfiriendo. Y cuando se traman actividades en contra ya es más complicado.

Los neocons

Los neoconservadores estadounidenses otra vez, como en el golpe del 92, apoyan a Fujimori. Ellos esperan en realidad que todo regrese adonde estaba. Los neoconservadores están ligados en el Perú a Pedro Pablo Kuczynski (PPK) y a Hernando de Soto, salvo error u omisión. La propiedad privada es el único camino al futuro y eso es a toda costa. Son los del proyecto del Nuevo Siglo Americano que inundaron el departamento de Estado y Defensa con Bush y que hicieron lo que se conoce como la Doctrina Bush, de ataques preventivos. Su interés es doble. Por un lado que no se configure un bloque regional sudamericano, ni de ninguna naturaleza. Si para esto hay que impedir el bloque, pues que así sea. Esto es lo que se ha plasmado en primera instancia con el Arco del Pacifico de hace unas semanas, el impedir un bloque regional.

Lo segundo más estratégico es tener control sobre los recursos mineros, o mejor aún, que nadie más tenga control sobre los recursos mineros, en particular los minerales llamados estratégicos. La discusión con los neoconservadores americanos es desde la orilla de la integración financiera y desde la utilidad minera. Por eso están tan alterados. Por eso México dijo que estaba preocupado por las elecciones peruanas. El problema es que los neoconservadores han logrado plasmar su agenda en los Departamentos de Estado y Defensa y eso se vio en Honduras cuando auspiciaron el golpe que lo llamaron “no golpe”. UNASUR, que fracasó en la negociación por el retorno de la democracia, cobró bríos por esa razón. El golpe fue para impedir la configuración de un bloque petrolero, el del ALBA, con participación centroamericana. También cuando auspiciaron el golpe fallido en Bolivia tras la elección de Evo tuvo que ver con romper el bloque en ciernes. Es decir que no son de guante de seda sino de mano dura. Por eso ellos han erigido a Chávez de telón de fondo para el Perú y no a Lula que es más bien el soporte ideológico de Humala. Es más fácil odiar a Chávez en el Perú con la historia nacional y con los años de Fujimori, que a Lula. Pero lo paradójico es que dicho eso, son los fujimoristas los que erigen a Chávez como su némesis cuando ellos eran los autoritarios. Pero si naciste en 1990 no recuerdas eso y esa es la apuesta. La nueva generación de votantes no recuerda como fue. Es una generación que solo ha visto prosperidad, después de veinte años de contracción de la prosperidad y de migraciones crecientes.

Estados Unidos y Fujimori hoy

Al igual que en los años 90, dentro del Perú y para afectar la campaña electoral el Departamento de Estado y los neoconservadores de su lado han hecho lo siguiente:

1) La reunión de la embajadora en Lima con organismos de Derechos Humanos a los que les ha dicho, con toda franqueza, que la opción de ellos es por Fujimori y que ven con preocupación a Ollanta.

2) La campaña de Roger Noriega, Lincoln Díaz-Balart y activistas de Miami llamando a votar por Fujimori, tal como ha salido en los cables y que ha repercutido en el Perú.

3) La presencia de Rudolph Giuliani, el ex alcalde de Nueva York, como asesor de seguridad ciudadana y lucha contra la delincuencia de Fujimori. ¿Quién le paga?

4) La denuncia que hizo La Primera hace dos semanas respecto a la decisión anti-Ollanta del Comando Sur de los EEUU que estaría tras el “Plan Sábana” para demoler esta candidatura, así como no deja de tener importancia el alineamiento del ex ministro del Interior del gobierno de Toledo, Fernando Rospigliosi con Fujimori, sabiendo que sigue siendo informante y consejero de la NAS y la Embajada. Rospigliosi, activo desde los años 60 en Vanguardia Revolucionaria y en las izquierdas varias, al igual que el célebre Eudocio Ravines, secretario general del PC peruano de los años 40 que se salió del partido tras la muerte de Stalin en los años 50, y se convirtió en anticomunista, parece haber renunciado a todas sus convicciones y a los modales políticos.

5) Se sabe de buena fuente que la próxima bomba internacional sería un operativo anti-FARC que está organizando la cuatrinca Uribe-Alan-Embajada Americana-Comando Sur en el Putumayo en donde hay paro armado desde hace 15 días, para que los “farcos” invadan territorio peruano, denunciar internacionalmente los hechos e involucrar a humalistas y chavistas en ello. Tendría el mérito de borrar lo que pasó en esa frontera en agosto del 2000 y que precipitó la caída de la dupla del poder. Es decir, está claro que para Estados Unidos, lo que le interesa es que el Perú no ingrese en el bloque regional sur y ni se le ocurra poner límites al comercio de minerales estratégicos. También está claro que la integración financiera es con ellos y no con el Mercosur. Esta simple división está empañando estas elecciones y ha polarizado a la sociedad peruana a niveles no vistos antes. Es una sociedad erizada y ganada por los prejuicios que la gran prensa y la prensa amarilla le ha metido por las narices.

Al final, el gran ganador de esta campaña es Alberto Fujimori, cuya figura es el telón de fondo de la candidatura y está puesta en una luz positiva. Sin duda cuando García lo libere la noche del 5 o mañana del 6 de junio, será recibido por su pueblo en brazos y se habrá destruido la justicia peruana por segunda vez. Con Fujimori tendrán que liberar a los otros 75 involucrados en sus fechorías. La revancha espera. Eso se puede hacer entre el 6 de junio y el 28 de julio. Los miembros de la Comisión de la verdad quedan advertidos. Los miembros de las comisiones anticorrupción, también. Hay que tomar fuerza de lo que ha hecho Argentina, enjuiciando a los civiles que colaboraron con el gobierno de la dictadura y si Humala gana, hay que seguir con el proceso de limpieza para que no se repita la vergüenza. Este retorno de Fujimori es solo posible por la impunidad de los empresarios civiles involucrados en los casos de corrupción. En el camino hay que reorganizar el sistema electoral para que los candidatos a la presidencia tengan una sola nacionalidad y evitar la repetición de la fuga del presidente que se cambió de pasaporte una vez llegado a su destino. Hay que terminar de recuperar la ética en la política, trabajo que se inició en los primeros cinco años después de la dictadura.

Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA).

VIA: www.obela.org

sábado, 9 de abril de 2011

Elecciones 2011

Queridos compañeros y amigos:
Quienes profesamos por convicción un amor por el Perú, un cariño entrañable por su gente, una admiración por su maravillosa riqueza y biodiversidad; quienes admiramos la visión patriótica de Víctor Raúl Haya de la Torre, la concertación de Ramiro Prialé y la sabiduría que propugna el valor de lo nacional como Luis Alberto Sánchez, necesitamos ante responsabilidad que implica la fiesta democrática de las Elecciones Generales 2011 volver nuestros ojos a los principios rectores que guiaron nuestra doctrina:
El APRA fue fundada por Haya de la Torre sobre la base de principios éticos y revolucionarios que condujeran a la Gran Transformación de las estructuras de la sociedad, cambio dirigido por y al servicio de las clases explotadas. El olvido de la ética y el desprecio por esa necesidad de revolucionar son pues contrarios a los ideales apristas y no debemos permitir su permanencia dentro de una clase política al servicio de su egoísmo. No debemos olvidar tampoco que el derrotero de nuestros ideales apuntan hacia la unión de los pueblos de Indoamerica contra los intereses del imperialismo extranjero, y son estos principios rectores los que hemos de preferir al momento de elegir a nuestros verdaderos representantes. De hecho, tal como se puede deducir del tercer punto del programa máximo, el complemento ineludible del accionar aprista es la nacionalización de las riquezas nacionales frente al entreguismo antipatriota de las clases dominantes, que en casi dos siglos de vida republicana han tenido como signo preponderante la hipoteca no sólo de la soberanía del país sino también de su futuro. Nuestra fraternidad pues se impulsa en una lucha social desinteresada y de servicio, y nuestra disciplina es la del combatiente que idealiza, pero que también batalla.
Creo que mas allá de esa llamada banda de los siete nuevos ricos existe una plena vigencia de los principios rectores del aprismo en sus bases, en su juventud y en la voz de sus patriarcas. Patriarcas que, como don Armando Villanueva del Campo nos conjura a preferir el voto aprista congresal por los candidatos jóvenes que representan esa savia viva de lo que mencionamos.
Pero así como debemos ser disciplinados en elegir representantes apristas que tengan fidelidad al ideario de Haya y los patriarcas, debemos reflexionar también que es necesario optar por un presidente que priorice las necesidades del pueblo por sobre la codicia insaciable de las transnacionales. Un gobierno que piense en la infancia y en los ancianos garantizándoles una plena calidad de vida. Un gobierno que no divida a los peruanos ni los clasifique en “VIP” y “populares”. Un gobierno que mejore la distribución social de la riqueza para asegurar la felicidad de nuestros compatriotas.
Convencidos de esa gran responsabilidad con la historia , se que el triunfo del ideario hayista ha de venir más temprano que tarde después del 10 de abril y será nuestra mejor respuesta para los traidores y los nuevos dueños de Perú.

¡Contra el imperialismo, por la unión de Indoamerica para la realización de la justicia social!

Paul Palomino Arenas

sábado, 2 de abril de 2011

Dos cosmologías en conflicto

El premio Nobel de economía Joseph Stiglitz ha dicho recientemente: «el legado de la crisis económico-financiera será un gran debate de ideas sobre el futuro de la Tierra». Concuerdo plenamente con él. Veo que el gran debate será en torno a las dos cosmologías presentes y en conflicto en el escenario de la historia.

Por cosmología entendemos la visión del mundo —cosmovisión— que subyace a las ideas, a las prácticas, a los hábitos y a los sueños de una sociedad. Cada cultura posee su respectiva cosmología. Mediante ella se procura explicar el origen, la evolución y el propósito del universo, y definir el lugar del ser humano dentro de él.

La nuestra actual es la cosmología de la conquista, de la dominación y de la explotación del mundo, con vistas al progreso y al crecimiento ilimitado. Se caracteriza por ser mecanicista, determinista, atomística y reduccionista. Por causa de esta cosmovisión, se crearon innegables beneficios para la vida humana, pero también contradicciones perversas como que el 20% de la población mundial controle y consuma el 80% de todos los recursos naturales, generando un foso entre ricos y pobres como nunca antes ha habido en la historia. La mitad de las grandes selvas ha sido destruida, el 65% de las tierras cultivables, perdidas, cerca de 5.000 especies de seres vivos desaparecidas anualmente y más de mil agentes químicos sintéticos, la mayoría tóxicos, esparcidos por suelo, el aire y las aguas. Se han construido armas de destrucción masiva, capaces de eliminar toda vida humana. El efecto final es el desequilibrio del sistema-Tierra que se expresa por el calentamiento global. Con los gases ya acumulados, en el 2035 se llegará fatalmente a un aumento de 2 grados centígrados, y si no se hace nada, según ciertas previsiones, a finales de siglo serán 4 ó 5 grados, lo que volverá la vida, tal como la conocemos hoy, prácticamente imposible.

El predominio de los intereses económicos especialmente especulativos, capaces de reducir países enteros a la más brutal miseria, y el consumismo han trivializado nuestra percepción del peligro que vivimos y conspiran contra cualquier cambio de rumbo.

En contraposición, está compareciendo con más fuerza cada vez una cosmología alternativa y potencialmente salvadora. Ya tiene más de un siglo de elaboración y alcanzó su mejor expresión en la Carta de la Tierra. Se deriva de las ciencias del universo, de la Tierra y de la vida. Sitúa nuestra realidad dentro de la cosmogénesis, aquel inmenso proceso evolutivo que se inició a partir del big bang, hace cerca de 13.700 millones de años. El universo está continuamente expandiéndose, organizándose y autocreándose. Su estado natural es la evolución y no la estabilidad, la transformación y la adaptabilidad y no la inmutabilidad y la permanencia. En él todo es relación en redes y nada existe fuera de esta relación. Por eso todos los seres son interdependientes y colaboran entre sí para coevolucionar y garantizar el equilibrio de todos los factores. Por detrás de todos los seres actúa la Energía de fondo que dio origen y anima el universo y hace surgir nuevas emergencias. La más espectacular de ellas es la Tierra viva y nosotros, los seres humanos, como la porción consciente e inteligente de ella, con la misión de cuidarla.

Vivimos tiempos de urgencia. El conjunto de las crisis actuales está creando una espiral de necesidades de cambio que, si no son implementadas, nos conducirán fatalmente al caos colectivo, pero que si son asumidas, nos pueden elevar a un estadio más alto de civilización. Y es en este momento cuando la nueva cosmología se revela inspiradora. En vez de dominar la naturaleza, nos sitúa en el seno de ella en profunda sintonía y sinergia. En vez de una globalización niveladora de las diferencias, nos sugiere el biorregionalismo que valora las diferencias. Este modelo procura construir sociedades autosostenibles dentro de las potencialidades y de los límites de las biorregiones, basadas en la ecología, en la cultura local y en la participación de las poblaciones, respetando la naturaleza y buscando el «vivir bien» que es la armonía entre todos y con la madre Tierra.

Lo que caracteriza a esta nueva cosmología es el cuidado en lugar de la dominación, el reconocimiento del valor intrínseco de cada ser y no su mera utilización humana, el respeto por toda la vida y los derechos y la dignidad de la naturaleza y no su explotación.

La fuerza de esta cosmología reside en el hecho de estar más de acuerdo con las reales necesidades humanas y con la lógica del propio universo. Si optamos por ella, se creará la oportunidad de una civilización planetaria en la cual el cuidado, la cooperación, el amor, el respeto, la alegría y la espiritualidad tendrán centralidad. Será el gran giro salvador que precisamos urgentemente.

Por: Leonardo Boff

viernes, 1 de abril de 2011

El harakiri nuclear de Japón

La era nuclear se inició no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirtió en la única nación en la historia de la Humanidad en lanzar dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. Desde entonces, el mundo asiste impasible a una fuerte ofensiva global de los lobbies que propugnan “el uso pacífico de la energía nuclear”, apelando a argumentos como la defensa del medio ambiente, la soberanía nacional, el desarrollo industrial o el calentamiento global, y adecuando las campañas a la cara y al bolsillo del cliente.

A pesar de ser una de las potencias mundiales más avanzadas tecnológicamente, la industria nuclear ha empujado al Japón a consumar su propio harakiri atómico lo que demuestra que de todas las formas de generar energía, la atómica no es limpia, segura, ni sostenible, y mucho menos pacífica. “Dios no juega a los dados”, decía el padre de la Teoría de la Relatividad, Albert Einstein a propósito del azar, pero lo cierto es que el país que fue víctima de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki temina confirmando el principal argumento de los detractores de la energía atómica que sostienen que la energía nuclear de uso no militar puede ser tan mortífera como las bombas y misiles.

Lo que ocurrió en Japón era imposible que ocurriera. Pero ocurrió. La probabilidad de que ocurra un determinado evento puede ser ínfima, pero cuando ese evento ocurre, sus efectos son devastadores, tal como lo demuestra la catástrofe japonesa que está lejos de la excepcionalidad que ahora se le pretende asignar: el accidente en la central ucraniana de Chernobyl ya había demostrado en 1986 que los impactos y los costos de un accidente nuclear pueden alcanzar niveles que comprometen, incluso, la economía de todo un país. Sin embargo, los que debían aprender aquella lección ni siquiera tomaron nota. Pareciera que está en la naturaleza humana confundir baja probabilidad de ocurrencia con bajo costo.

“La localización de las centrales de Japón, junto al mar es la más barata. Los generadores de emergencia no los enterraron y, claro, se inundaron en seguida... Detrás de todo esto hay corrupción. No tengo pruebas, pero no tardarán mucho en aparecer. ¿Cómo puede diseñarse una central nuclear en una zona de alto riesgo sísmico, al lado del océano, con los generadores de emergencia en superficie? Llegó la ola y todo quedó fuera de servicio. No es un error, es un delito”, declaró al diario La Vanguardia Yuli Andreyev, que es uno de los expertos que mejor conoce los secretos de la industria nuclear.

Una civilización que se juega todo a la apuesta de que “lo improbable no puede suceder” –cuando lo improbable es una catástrofe de dimensiones apocalípticas– es una civilización enferma, apuntaba el ambientalista Jorge Riechmann en el prólogo del libro El espejismo nuclear. No exageraba: la tragedia de Japón pone al desnudo que el discurso pronuclear tiene componentes omnipotentes, negadores y perversos que bordean lo patológico.

Desde sus orígenes, lo nuclear produjo una fascinación delirante que se asemeja al efecto del anillo de J.R.R. Tolkien en El Señor de los Anillos. Sin embargo, tal como explican Marcel Coderch y Núria Almiron en El espejismo nuclear, la energía atómica no ha resultado más que una enorme fuente de desastres económicos, únicamente rentable en cortos periodos y, principalmente, por el hecho de haber sido subvencionada, en la mayoría de casos mostrando su último fin: la industria armamentista.Una de las negaciones enfermizas del lobby nuclear es el tema de los desechos radioactivos que son un problema insalvable aun en los casos en que no se produzcan accidentes como el de Chernobyl o el de Fukushima. En el núcleo de un reactor existen más de 60 contaminantes radiactivos de vida muy larga y otros de vida muy corta, pero casi todos se acumulan en el organismo humano.

Además del insalvable problema de los residuos radiactivos, también es cuestionable lo del “uso pacífico”, porque la innovación tecnológica supone enormes inversiones que fácilmente son penetradas por los tentáculos del complejo militar-industrial.

Otra de las falascias sobre las que cabalga el lobby nuclear es que el nivel de industrialización de un país y el bienestar de sus ciudadanos depende de la energía nuclear. Esto es falso: Austria, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda o Australia no tienen armas nucleares ni centrales nucleares. Frente a ellos, países como Pakistán o India, son poseedores de centrales nucleares y armas atómicas y, sin embargo, el nivel de pobreza es dramático y el retraso de su desarrollo industrial, evidente.

El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernobyl en 1986 clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energía nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, la periodista Amy Goodman recuerda que ese país sigue siendo el mayor productor de energía nuclear comercial en el mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida útil originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas están solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.

Goodman revela que “el reactor número 1 de Fukushima es idéntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora está a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar.

La conductora del programa radial Democracy Now señala que “es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podría haberle ocurrido a cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Cañón del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los Ángeles y San Diego. Podríamos perfectamente ser ahora testigos de la evacuación de Los Ángeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema.”

Goodman señala que “hay 23 reactores en Estados Unidos que son idénticos o casi idénticos al reactor 1 de Fukushima”. El diputado demócrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo: “Lo que está sucediendo en Japón en este momento da indicios de que también en Estados Unidos podría ocurrir un grave accidente en una planta nuclear”.

La fascinación que ejerce el dominio del átomo no es privativa de los Estados Unidos, sino que también iluminan las mentes de los ayatollas en Teherán.

Más allá de las sospechas que despierta el programa nuclear de la teocracia jomeinista, la politóloga y periodista iraní Nazanín Amirian advierte sobre el peligro que representan las centrales nucleares para los propios iraníes, aunque sólo se apliquen para uso civil y pacífico.

“Irán, después de Japón, es el segundo país del mundo en movimientos sísmicos. Cada año suceden unos 4.000 temblores de diferentes grados de Richter, y dejan un promedio de 1.000 muertos al mes y miles de edificios y casas derrumbadas. El terremoto de Bam (2003) puede repetirse en cualquier momento. Aquel seísmo, de 6,2 grados Richter mató a unas 50.000 personas, dejó heridas a 40.000 y a otras 80.000 sin hogar. Bam no está lejos de la central nuclear de Bushehr”, advierte Amiram.

El principal logro de la era nuclear que se inauguró en Hiroshima y que concluye en Fukushima, es que nos conduce inexorablemente a la Edad de Piedra.

Por: Walter Goobar

miércoles, 30 de marzo de 2011

La crisis del capitalismo

Entrevista a Alex Callinicos, profesor de Teoría Social en el King's College de Londres

Parece que esta crisis no afloja. ¿Cómo nos hemos metido en este lío?
Algunos economistas e historiadores económicos describen esta crisis diciendo que es la primera Gran Depresión del siglo XXI, y la comparan con la Gran Depresión de finales del s. XIX y la de los años treinta. Me parece que tienen razón cuando afirman que ésta es una crisis muy profunda: no se trata de una alteración normal del «ciclo económico», sino de una crisis mucho más profunda y prolongada, y que hace mucho tiempo que se estaba preparando.
Desde finales de la década de los sesenta, el capitalismo, sobre todo en el mismo centro del sistema, ha sufrido una crisis crónica de rentabilidad. Lo que llamamos ‘neoliberalismo’, el giro hacia el mercado, era una manera de intentar recuperar beneficios a través de exprimir a las personas trabajadoras tanto como fuera posible. Pero se trata de una rentabilidad recuperada sólo parcialmente, lo cual podemos ver claramente echando un vistazo a los EEUU, el centro del sistema.
Los que controlan la economía mundial –los banqueros centrales–, han ido confiando en alentar el desarrollo de las burbujas financieras. Esto comenzó a finales de los años ochenta, pero el proceso ha sido más acusado desde finales de los noventa. Estas burbujas especulativas, que hacían que la gente creyera que era más rica, les conducían a pedir más préstamos y gastar más, y de esta manera hacían que la economía fuese adelante. La gran burbuja desarrollada en el mercado inmobiliario de EEUU a mediados de la década pasada fue la culminación de este proceso, y chupó secciones y más secciones del sistema financiero global –en EEUU y Europa– alimentando los préstamos y la especulación. Esto quiere decir que cuando la burbuja reventó al final, lo que pasó el 2006-7, provocó una crisis global general.
¿Hasta qué punto es esta una crisis general, que va más allá de los banqueros y el sistema financiero?
Es una crisis mucho más general. En 2009 la economía mundial se contrajo por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Las causas más remotas se remontan a la misma base del capitalismo, que es un sistema de inversiones sin planificación y de crisis. Por culpa de las dificultades a largo plazo del sistema económico, el sistema financiero ha jugado un papel dirigente cada vez más importante en las últimas décadas. La crisis la provocó la especulación financiera y la manera como se han comportado los banqueros para obtener sus enormes bonificaciones. Pero los banqueros son sólo una parte del problema, no son el centro.
Después de tanto debate sobre la regulación, ¿qué se ha hecho, realmente?
Los banqueros hacen mucho ruido quejándose de las restricciones que se les ha impuesto. Las más serias son las que se han llamado «acuerdos de Basel», que son, en esencia, un intento de restringir la cantidad que pueden prestar. Pero si miramos de cerca lo ocurrido en EEUU y Gran Bretaña, que son los centros del sistema financiero global, veremos que, a los bancos se les han impuesto algunas restricciones.
Los bancos son muy poderosos políticamente; hacen un lobbying efectivo, y básicamente han presionado a los gobiernos para que les dejen más o menos en paz. De modo que ahora nos encontramos con indicios de que el mismo tipo de prácticas especulativas que se desarrollaron durante la burbuja se están volviendo a utilizar. Los bancos que han sobrevivido son más grandes y más fuertes, y tienen suficiente confianza para empezar a repartir bonificaciones masivas otra vez. Bob Diamond, el director del banco Barclays, dijo hace poco que ha llegado el momento en que los bancos dejen de pedir perdón. Sí, a mí me parece que eso es tener suficiente confianza.
El gobierno dice que la única solución a la crisis es el programa de recortes. Los laboristas dicen que son demasiado rápidas, pero aceptan que se deben hacer. ¿Tú qué crees?
Muchos economistas e historiadores económicos rigurosos dicen que el crecimiento de la deuda que se ha visto en los últimos años, en términos históricos, no es tan importante. Hay que entender por qué ha aumentado la deuda del gobierno: es por culpa de la crisis, no sólo por culpa de los rescates. La crisis significa que el gobierno recibe menos en recaudación de impuestos y, en cambio, debe gastar más en prestaciones por desempleo. De modo que cuando los tories y los liberal-demócratas hablan de déficit, están hablando del coste de la crisis: estamos ante una lucha de clases para ver quién la pagará.
Los banqueros son suficientemente fuertes, políticamente, para protegerse y evitar que les toque pagar a ellos. El giro hacia la austeridad tiene por objetivo que sean las personas trabajadoras las que soporten la carga. Es interesante que el director del Banco de Inglaterra, Mervyn King, dijo que el gran déficit presupuestario no es culpa de la gente ni de los trabajadores del sector público; no obstante, dice que la austeridad es necesaria.
No hay la necesidad económica de instaurar medidas de austeridad, sino que, de hecho, desde el punto de vista económico son peligrosas. El jefe de la OCDE –el club global de las naciones ricas– compareció, la semana pasada, con el ministro de economía George Osborne, y dijo que las políticas económicas del gobierno eran muy buenas. Pero, hace poco, la OCDE ha publicado un informe que prevé un crecimiento muy lento para Gran Bretaña durante este año y el siguiente. La cuestión es esta: si sacudes a la gente de una manera tan salvaje con el tipo de medidas que se están aprobando (exprimiendo el sector público, forzando la disminución de los salarios...), el efecto podría ser que la economía cayera otra vez en recesión. En los países donde las medidas de austeridad ya se han puesto en práctica, como Grecia e Irlanda, ha pasado justamente eso.
La posición de los laboristas (austeridad, sí, pero no tan salvaje como la de los tories) deja ver que, a pesar de haber escogido a Ed Miliband como líder, el Partido Laborista sigue pegado a la ideología del neoliberalismo, de modo que la alternativa que ofrecen es extremadamente débil.
¿El gobierno y la clase dirigente tienen confianza en la austeridad?
No me parece que haya grandes divisiones entre la clase dirigente. Pienso que las grandes empresas estaban cansadas del Nuevo Laborismo, al final de la legislatura de Gordon Brown. Habían aceptado todas las golosinas, en materia de exenciones fiscales, que les habían ofrecido los laboristas; pero querían más, por eso dieron la bienvenida a la coalición. Hay dudas sobre la austeridad, pero no se está elaborando ningún proyecto alternativo, desde la clase dirigente.
La coalición se acerca a su examen más importante. Las protestas de los estudiantes de antes de navidad fueron un duro golpe para ellos: expusieron las grietas que había dentro de la coalición; particularmente, la desazón que sienten muchos liberal-demócratas. A medida que los recortes empiezan a hacer daño, Cameron y Osborne esperan que los líderes de los sindicatos sean demasiado débiles y demasiado cobardes para organizar una resistencia efectiva. Estas previsiones se pondrán a prueba pronto.
La resistencia, en Europa, ha sido desigual. En Grecia, ha sido fuerte. En Irlanda, en cuanto a huelgas y manifestaciones, ha habido movimiento, pero es a través de las urnas que se ha producido el impacto. La aniquilación de Fianna Fail, que había dominado la vida política desde los años treinta, ha sido una derrota importante para ellos.
¿Cuál es la alternativa a los recortes? ¿De dónde deberían venir el dinero?
Esta cuestión no debería intimidarnos. Por ejemplo, la tasa de intereses es baja, por lo que, en realidad, a los gobiernos les resulta fácil obtener préstamos. De manera más general, necesitamos una serie de medidas que se dirijan a la raíz de la crisis. Esto quiere decir nacionalizar adecuadamente los bancos, en vez de utilizar grandes cantidades de dinero público para salvarlos mientras continúan funcionando sin que se les puedan exigir responsabilidades. Significaría reconvertir los bancos en empresas públicas que organizaran el tipo de inversiones que son necesarias.
Un área de inversión obligatoria es la intervención sobre el cambio climático. El terremoto de Japón no lo causó el calentamiento global, pero sabemos que sí producirá más desastres de esta magnitud. Y lo que ha pasado en Fukushima nos muestra el peligro de utilizar la energía nuclear. La campaña para crear un millón de puestos de trabajo contra el cambio climático, apoyada por varios sindicatos, es una manera de impulsar el trabajo que se necesita para reducir las emisiones, y al mismo tiempo se crea empleo.
Además, el sistema del bienestar debe reorganizarse para acabar con la miseria de los subsidios reducidos y condicionales, y deberían tomarse otras medidas para combatir el paro. Este es el tipo de programa que comenzaría a subordinar la economía a la lógica de las necesidades sociales, en vez de subordinarla a los beneficios.
¿Puede recuperarse el capitalismo y proveer para la mayoría de personas?
Lenin, el gran revolucionario ruso, dijo que el capitalismo nunca estará en una situación absolutamente desesperada mientras las personas trabajadoras le permitan sobrevivir. Tarde o temprano el sistema se puede recuperar de cualquier crisis, aunque le costaría recuperar el nivel alcanzado en el pasado más reciente, porque el sistema financiero se habría debilitado mucho.
Mientras la recesión continúa, es importante ver que es desigual. Una sección del sistema, el núcleo histórico en América del norte y gran parte de Europa, aún continúa en un estado bastante deprimido. Pero, en cambio, si miramos hacia China y las economías que se asocian, Alemania y Brasil incluidos, vemos que crecen bastante deprisa. Esto refleja los esfuerzos del estado chino, que hizo todo lo posible para evitar una depresión económica prolongada. Sin embargo, el hecho de que esta pequeña parte del sistema esté creciendo es otro factor desestabilizador: produce tensiones entre EEUU, la fuerza capitalista dominante, y China, que cada vez más se presenta como su rival principal. Esto hace más difícil de controlar el capitalismo.
Pero incluso si encuentran una manera de salir adelante, la crisis se ha producido como resultado de la lógica del capitalismo y de un sistema que tiene como único objetivo la competición ciega para conseguir beneficios. Este sistema seguirá produciendo crisis y seguirá intentando resolverlas haciendo que paguen las personas trabajadoras y pobres. Por lo tanto, la única garantía real para evitar más crisis como la que nos afecta ahora es deshacerse completamente del capitalismo.
Alex Callinicos es profesor de teoría social en el King's College de Londres, y autor de libros como “Los nuevos mandarines del poder americano” o “Un manifiesto anticapitalista” y miembro destacado del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

lunes, 28 de marzo de 2011

Latinoamérica


Soy, soy lo que dejaron, Soy las sobras de lo que te robaron, 
Un pueblo escondido en la cima, Mi piel es de cuero por eso aguata cualquier clima,
Soy una fábrica de humo, Mano de obra campesina para tu consumo,
En el medio del verano, El amor en los tiempos del cólera, 
Mi hermano!

Soy el que nace y el día que muere, Con los mejores atardeceres, 
Soy el desarrollo en carne viva, Un discurso sin saliva,
Las caras más bonitas que he conocido, Soy la fotografía de un desaparecido,
La sangre dentro de tus venas, Soy un pedazo de tierra que vale la pena, 
Una canasta con frijoles.

Soy Maradona contra Inglaterra Anotándole dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera, La espina dorsal de mi planeta, en mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre, El que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América Latina un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento, 
Tú no puedes comprar al sol 
Tú no puedes comprar la lluvia, 
Tú no puedes comprar al calor.
Tú no puedes comprar las nubes,
Tú no puedes comprar mi alegría,
Tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos, Tengo mis dientes pa cuando me sonrío,
La nieve que maquilla mis montañas, Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña, 
Un desierto embriagado con pellotes, Un trago de pulque para cantar con los coyotes,
Todo lo que necesito!

Tengo a mis pulmones respirando azul clarito, 
La altura que sofoca, Soy las muelas de mi boca mascando coca, 
El otoño con sus hojas desmayadas, Los versos escritos bajo las noches estrelladas, 
Una viña repleta de uvas, Un cañaveral bajo el sol en cuba,
Soy el mar Caribe que vigila las casitas, Haciendo rituales de agua bendita, 
El viento que peina mi cabello, Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello,
El jugo de mi lucha no es artificial porque el abono de mi tierra es natural.
Vamos caminando, vamos dibujando el camino!

Trabajo bruto pero con orgullo, Aquí se comparte lo mío es tuyo,
Este pueblo no se ahoga con marullos, Y si se derrumba yo lo reconstruyo, 
Tampoco pestañeo cuando te miro, Para que te recuerdes de mi apellido, 
La operación cóndor invadiendo mi nido, Perdono pero nunca olvido, oye!

Vamos caminado, aquí se respira lucha.
Vamos caminando, yo canto porque se escucha.
Vamos caminando, aquí estamos de pie.
Que viva Latinoamérica.
No puedes comprar mi vida!

viernes, 28 de enero de 2011

¿Se está muriendo la naturaleza?

Es misterioso y todavía no hay explicación científica: desde los últimos días del año pasado se registran muertes casi simultáneas de peces, aves y otras especies en cuatro continentes. El primero de estos fenómenos que se hizo público aconteció en Maryland, a fines de diciembre: dos millones de peces aparecieron muertos en las playas de la bahía de Chesapeake. Días después en Arkansas amanecieron 5.000 mirlos muertos en las calles y 200.000 peces muertos en el río Arkansas. Noticias parecidas comenzaron a venir de diferentes rincones del mundo.

En la playa inglesa de Thantet, condado de Kent, se encontraron estrellas de mar, cangrejos, esponjas, langostas, caracoles y anémonas sin vida; en Nueva Zelanda, centenares de peces y decenas de pingüinos; en el sur de Vietnam, 150 toneladas de peces; pulpos en el puerto de Vila Nova, Portugal, centenares cada mañana desde el 3 de enero; 400 tórtolas caídas de los árboles, muertas, en Faenza, al norte de Italia, el 6 de enero; pérdidas similares en Argentina (100 toneladas de peces en

el río Paraná), Brasil (15 toneladas de sardinas, corvinas y peces gato), en Chile (más de un millón y medio de langostinos en la playa de Quenchi, Chiloé), en Canadá, Alemania y otros países. Son hechos que se han registrado antes. Lo que hoy llama la atención es su coincidencia en el tiempo.

Abundan las explicaciones más diversas de esta supuesta anomalía, aunque lo cierto es que las investigaciones no han arrojado resultados firmes. Más bien al revés: despiertan nuevas preguntas. ¿Una suerte de envenenamiento general? No se han hallado hasta ahora elementos que confirmen esta hipótesis. ¿El uso de pesticidas? Esto se podría aplicar a las aves, difícilmente a los peces. Hay inferencias místicas: se acerca el año 2012, portador del Apocalipsis. Otras son francamente disparatadas. Un veterinario sueco explicó así las muerte de unos cien grajos en Suecia: “Nuestra teoría principal es que los fuegos artificiales asustaron a las aves y éstas se posaron en la ruta, pero el cansancio les impidió levantar vuelo y las atropelló un coche” (www.rawstory.com, 5-1-11). Debió ser un automóvil formidable.

Algunos expertos proponen que la causa radica en la brecha abierta en el polo norte del campo magnético de la Tierra, que la envuelve y protege de los vientos solares y de la caída de asteroides y otros objetos que vagan en el espacio (//earthfrenzyradio.com, 6-1-11). Para las aves, va. ¿Y los peces? El vocero de la Comisión de Pesca de Arkansas, Keith Stephens, opina que los peces tambor que terminaron en Chesapeake podrían haber sido víctimas de una enfermedad, dado que todos pertenecían a la misma especie. No deja de ser una especulación. También se menciona el calentamiento global y es bien probable que todos esos factores influyan. Pero el problema de base radica en otro lugar.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) acaba de dar a conocer una lista de las diez especies que corren el mayor peligro de extinción: el tigre, el oso polar, el gorila de la montaña, el pingüino magallánico, el rinoceronte de Java, entre otras (www.tlegraph.co.uk, 25-1-11). Son víctimas desde hace años, siglos, de la depredación humana. La tortuga laúd, la más grande de todas, que ha logrado sobrevivir 100 millones de años sobre este planeta, está diezmada por la caza y su hábitat corre peligro por el aumento del nivel de los mares. Hay peces cuyo destino es convertirse en sushi: “Un único ejemplar de atún rojo se subastó en Tokio al precio record de 32,49 millones de yenes, aproximadamente 400.000 dólares por un solo pescado” (www.treehugger.com, 15-1-10). ¿Cuánto tiempo le quedará al atún rojo antes de desaparecer?

Unas 900 especies vegetales y animales se han extinguido en los últimos 500 años, según una infografía del sitio Mother Nature Network, y más de otras 10.000 corren el peligro de seguir su suerte (www.mnn.com, 5-3-10). Pero es de un siglo a esta parte que este lance se acelera: la acción del hombre es más rápida que el ritmo de reproducción natural de la flora y la fauna. La ballena gris no está precisamente a salvo y tampoco ecosistemas como el mayor arrecife de coral del mundo, la Gran Barrera de Coral, a veces calificada como el ser animal vivo más grande del planeta. Ubicado frente a la costa australiana de Queensland, se extiende a lo largo de 2.600 kilómetros y es visible desde el aire. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1981, pero no faltan los que prefieren el patrimonio propio.

La súbita muerte de aves y de peces era en la antigüedad un presagio seguro de catástrofe que no siempre se cumplía. En el siglo XXI es una realidad tangible. ¿La naturaleza se muere o la están matando?