miércoles, 18 de junio de 2008

Europa se blinda ante los inmigrantes


La nueva directiva europea sobre inmigración ilegal, que propone unas normas comunes para la retención y expulsión de extranjeros sin papeles, se inscribe en la lógica de endurecimiento adoptada a partir del Consejo Europeo de Tampere, en 1999, y formalizada en el Programa de La Haya, en 2004. La directiva de 2005 sobre el retorno de extranjeros en situación irregular, ya muy severa, es hoy objeto de modificaciones sustanciales, siempre en el sentido de la restricción de las condiciones de entrada y del derecho de asilo. No en vano se han introducido cuatro disposiciones altamente simbólicas sobre el retorno voluntario, la retención, la readmisión y los menores.

La directiva pretende abrir la posibilidad de un retorno voluntario en un plazo de cuatro semanas. Pero la formulación es extremadamente ambigua: llama retorno voluntario a lo que en realidad es un retorno obligatorio. Así, el artículo 6, párrafo 2, sitúa al extranjero ante obligaciones permanentes, como, por ejemplo, las de tener que "presentarse regularmente ante las autoridades, depositar una garantía financiera, entregar documentos o residir en un lugar determinado". Al adoptar estas medidas tan restrictivas, los Estados aceptarán muy probablemente aumentar su participación en la financiación del retorno, lo que confirma su voluntad de obligar a los extranjeros a regresar a sus países de origen.

En cuanto a la duración de la retención, la UE creó hace ya unos 10 años la denominada política de "externalización", esto es, una serie de campos de internamiento prácticamente al margen del derecho. Ahora se trata de legislar la duración de la retención en el interior de la UE. Se fija en seis meses (artículo 14) el periodo de internamiento previo a la repatriación, aunque podrá ampliarse hasta los 18 meses. El proyecto inicial de la Comisión proponía una duración máxima de seis meses. Pero los Estados miembros, que aplican plazos de retención muy diferentes -que pueden ir desde los 32 días en Francia o los 42 en España hasta la detención ilimitada-, se han puesto de acuerdo en adoptar la media de... ¡18 meses!

Los partidarios del endurecimiento de las reglas presentan ese plazo como una victoria frente a los Estados más represivos, que practican la retención ilimitada. Pero ¿no implica también permitir a los más garantistas la posibilidad de pasar de 32 días a 18 meses? La armonización al alza del internamiento no puede ser un "avance", y menos aún cuando, en ausencia de una estrategia de gestión común de la demanda migratoria internacional hacia Europa, parece más que probable que, de aquí a algún tiempo, haya que aumentar de nuevo el plazo de retención.

Esta disposición viene acompañada de otro cerrojo a la readmisión en el territorio europeo del extranjero expulsado. A partir de ahora, éste no podrá presentarse en las fronteras de la Unión hasta pasados cinco años, o más, si ha sido clasificado como amenaza para la seguridad (artículo 9). En la práctica, se trata de la institución de un verdadero delito de inmigración. Berlusconi, siguiendo las propuestas de los ministros neofascistas de su Gobierno, ha llevado esta lógica de penalización hasta sus últimas consecuencias al introducir en el código penal italiano un "delito de inmigración clandestina", castigado con una pena de entre seis meses y cuatro años de prisión. Los responsables europeos dicen no aprobar tal decisión, pero ¿acaso no está implícita ya como posibilidad en la concepción de la inmigración ilegal como delito?

La tercera disposición concierne a los menores. Nadie ignora que éstos plantean un problema grave y que hay que legislar en la materia; prácticamente todos los países de la Unión deben hacer frente a esta nueva forma de inmigración. Lejos de nosotros la idea de arrojar la primera piedra contra la UE. Pero, ¿cómo reaccionar?

Dado que el derecho de los menores es uno de los más protegidos, no es posible equipararlo simple y llanamente con la lógica represiva que prevalece respecto a los adultos solicitantes de asilo. Ahora bien, el artículo 14 de la directiva establece que los Estados tendrán derecho a retener a los menores durante el mismo tiempo que a los adultos, aunque, añade, no será en "establecimientos penitenciarios ordinarios". Pero esos "lugares específicos" no se definen en ninguna parte. La directiva pretende respetar el principio del "interés superior del niño" remitiéndose a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (1989). Pero, hay que recordarlo, la convención no prevé en lugar alguno la posibilidad de la detención de los niños a causa de la inmigración ilegal.

Por otra parte, en la directiva se perfila entre líneas una tendencia a la desjudicialización de los procedimientos de detención y expatriación extremadamente peligrosa. Así, el artículo 14, párrafo 2, postula que "las decisiones de internamiento temporal serán tomadas por las autoridades judiciales", pero precisa que "en caso de urgencia podrán ser tomadas por las autoridades administrativas (...)", para, a continuación, ser confirmadas por las autoridades judiciales en un plazo de 72 horas. Ahora bien, en la práctica, esta sustitución de la competencia de la autoridad judicial por la de la autoridad administrativa tenderá a sistematizarse e, inevitablemente, tendrá consecuencias nefastas en lo que al respeto de los derechos humanos se refiere.

Esta directiva viene acompañada por una ofensiva de la futura presidencia francesa de la UE destinada a hacer aún más difícil la integración de los inmigrantes. Nicolas Sarkozy pretende imponer el "contrato de integración" existente en Francia a la asamblea de socios europeos. Se trata de codificar unas reglas de asimilación de las normas y costumbres de los países de acogida que los candidatos a la inmigración tendrán que adoptar obligatoriamente. Evidentemente, eso deja la puerta abierta a una arbitrariedad aún mayor de los Estados en la lógica de selección que quieren poner en marcha para la acogida de extranjeros. La presidencia francesa también quiere conseguir que se admita el principio del rechazo a las regularizaciones "masivas", para evitar un "efecto llamada" que pudiera tener repercusiones en todos los países europeos.

Son propuestas muy problemáticas, pues aspiran a imponer un modelo identitario común (el "pacto sobre inmigración") a naciones cuya política es diferente a la francesa, y a controlar el derecho de cada país a decidir su propia política demográfica. En efecto, ¿qué significa "masivo"? ¿Por qué nadie precisa las cifras? ¿Y es que las naciones europeas ya no tienen derecho a incrementar su población cuando lo necesiten mediante las regularizaciones?

Los contenidos de esta directiva europea y el de las propuestas francesas son muy inquietantes. La necesidad de legislar sobre los refugiados solicitantes de asilo y sobre la inmigración ilegal es evidente, pero ¿siempre hay que hacerlo desde una perspectiva únicamente represiva y arbitraria? En cualquier caso, la inmigración continuará. Y la destrucción progresiva del derecho de asilo no solucionará nada.

Desde el Tratado de Maastricht, Europa ha entrado en un ciclo globalmente negativo sobre el asilo. La reducción progresiva de este derecho conduce a restricciones importantes. Uno de los escándalos más inmorales de los últimos años es el caso de los refugiados iraquíes. Desde la invasión de Irak, más de 2,4 millones de personas han abandonado ese país. Entre 2003 y 2007, alrededor de 100.000 iraquíes pidieron asilo político en Europa, de los cuales 40.000 lo hicieron entre 2006 y 2007. ¿Es mucho? Pues bien, Siria, cuyo PIB es mucho más bajo que el de la UE, ha acogido a 1,4 millones de iraquíes.

De hecho, la situación real de Europa y el resto del mundo en materia de acogida o rechazo de los solicitantes de asilo está marcada por una profunda desigualdad: Europa recibe un número de solicitudes de asilo relativamente bajo comparado con los millones de personas que emigran en el interior de África, Asia y las regiones fronterizas con Europa. No hay una "explosión" del número de refugiados propiamente dicha; hay sobre todo un endurecimiento continuo de las reglas de entrada que incrementa objetivamente el número de rechazos y, en consecuencia, el número de "expatriables" en las fronteras. Pero esto no impide a la Unión seguir endureciendo aún más su legislación.

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Por: Sami Naïr, catedrático de Ciencias Políticas. Profesor invitado de la Universidad Carlos III. Traducción: José Luis Sánchez-Silva


Vía: El país

sábado, 8 de marzo de 2008

EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Nada más contradictorio que ser mujer... Mujer que piensa con el corazón, actúa por la emoción y vence por el amor. Que vive un millón de emociones en un sólo día, y transmite cada una de ellas con una sola mirada.
Que vive buscando la perfección y vive tratando de buscar disculpas para los errores de aquellos a quienes ama.
Que hospeda en el vientre otras almas, da a luz y después queda ciega, delante de la belleza de los hijos que engendró.
Que da las alas y enseña a volar pero no quiere ver partir los pájaros, aún sabiendo que no le pertenecen.
Que se arregla toda y perfuma la cama, aunque su amor no perciba más esos detalles.
Que como una hechicera transforma en luz y sonrisa los dolores que siente en el alma, sólo para que nadie lo note.
Y aún tiene fuerzas, para dar consuelo a quien se acerca a llorar sobre su hombro.
Feliz del hombre que tan solo por un día sepa, entender el alma de la mujer


Feliz Día Internacional de la Mujer
Les desea

Juan Paul Palomino Arenas



martes, 4 de marzo de 2008

Huancayo, destino turístico ideal para semana santa

Laguna de paca en la Provincia de Jauja
Vista Panorámica de la provincia de Concepción


Plaza Constitución de Huancayo

Vista del Huaytapallana
Huancayo fue cuna de la GRAN NACION WANKA, pueblo de aguerridos habitantes que finalmente fueron sometidos por el Inca Pachacútec en 1460 y pasaron a formar parte del Imperio Incaico. Huancayo se constituyó en el principal tambo regional de los Caminos del Inca.

Importante durante la expansión incaica, fundada en 1572 por Jerónimo de Silva con la categoría de pueblo, en el actual Plaza Huamanmarca, juró su independencia el 20 de Noviembre de 1820. En la época del virreinato existieron los "obrajes", centros artesanales donde se hilaba y se tejía, tradición que hasta hoy en día se conserva. El 19 de febrero de 1822, se le confiere el título de “Ciudad Incontrastable”, por el gobierno de Torre Tagle. Fue creado por el libertador Simón Bolívar por Decreto del 13 de Setiembre de 1825, para perpetuar la victoria de las Pampas de Junín. En esta época se dan hechos trascendentales para la nación, pues en la ciudad de Huancayo se realiza la Asamblea que dictó la Constitución de 1839 y el 3 de Diciembre de 1854 el Mariscal Castilla firma el decreto que daba libertad a los esclavos.

Tiene una población de 476 456 habitantes, y una extensión territorial de 3 558,1 (Km2)

Su clima es templado seco, su temperatura Promedio Anual: 13.12°C (Máxima 23.6 °C y Mínima 4.3°C). La temporada de lluvias es de noviembre a abril (sierra).

“Ciudad Incontrastable”, emporio comercial poseedor de bellezas turísticas como: La Plaza Huamanmarca, Plaza Constitución, la Capilla La Merced, el Museo Salesiano, la Casa del Artesano donde convergen artesanos productores de las diferentes líneas, el Cerrito de la Libertad a un Km. de la ciudad llamado el Mirador de allí se aprecia el Valle del Mantaro, a un Km. se encuentra Torre Torre zona geológica, constituida por altas torres formadas por la erosión. El Parque de la Identidad Huanca al Nor Oeste de la ciudad, se construyó en piedra para perpetuar la memoria de los más destacados exponentes del folklore y la cultura, con plantaciones de especies nativas.

Margen Izquierda:

El Santuario de Warivilca, restos arqueológicos a 6 Km. al Sur de Huancayo. Huancán, Huayucahi y Viques, distritos ubicados al extremo sur, poseen hermosas campiñas, sus pobladores trabajan bordados en alto y bajo relieve con hilos multicolores, también mantas y fajas típicas.

A 15 Km. de Huancayo se encuentran Sapallanga y Miraflores de bellos paisajes, criaderos de trucha y centros recreacionales, con centros arqueológicos como Aumalca, Ullacoto y Chaclas. Mas al sur y a 28 Km. Marcavalle y Pucará, importantes por las acciones durante la Campaña de la Breña.

El Nevado de Huaytapallana a 25 Km. de la ciudad, destaca su paisaje de nieves perpetuas con una altitud mayor a los 5,000 m.s.n.m.

Cochas Chico, Cochas Grande, a 11 Km. al este de la ciudad, donde se elaboran mates burilados. Hualhuas, a 12 Km. de Huancayo, elaboran tejidos en lana de alpaca y oveja. San Jerónimo de Tunán, a 16 Km. de Huancayo con artesanía en oro y plata, su iglesia principal conserva hermosos altares tallados en madera. Ingenio, a 30 Km. de Huancayo, conocido como el Valle Azul con sembrios de alcachofa, restaurantes y el Centro Piscícola "El Ingenio".

Margen Derecha:

Pilcomayo, a 5 Km. de Huancayo zona recreacional y a 9 Km. Sicaya destacando su Iglesia Matriz y su Fiesta Patronal del 4 de Agosto

Enlaces de interés:
Contactos: Juan Paul Palomino Arenas. Cel: 9384978 Telf: (064) 366709

viernes, 22 de febrero de 2008

Feliz día de la Fraternidad

COMANDO RAMIRO PRIALÉ PRIALÉ


10 AÑOS DE LEALTAD Y JUSTICIA SOCIAL


" NUESTRO SUEÑO ES QUE EL PERÚ SEA EL PAÍS DE LA FRATERNIDAD"

Mitchell Chávez

Julio Nieto

Carlos Flóres Medina

José Luis Chombo J.

Willy Gamarra

Pedro Lavado Arce

Paúl Palomino Arenas

lunes, 4 de febrero de 2008

EEUU:¿Una crisis devastadora en ciernes?

Mientras que en EEUU las cosas van quedando listas pa el "super martes" ( es decir, mañana) en la que 23 estados celebrarán simultáneamente caucuses, o primarias, y decidirán el nombre del candidato a la presidencia. En las primarias, los votantes de cada estado nominan a su candidato favorito, entre los que se presentan para luchar por las presidenciales en noviembre. Al elegir a su candidato, votan por los delegados que los representarán en una convención nacional en verano, cuando los nombran de forma oficial.
Y aunque por el momento las cosas van bastante parejas del lado demócrata entre la Clinton y Obama (ambos candidatos que le ponen la nota renovadora por los clichés del feminismo y la candidatura "e color" inédita en la historia norteamericana); lo cierto es que el panorama del país del norte , por lo menos en lo concerniente a la econonomía tiene un horizonte, por decir lo menos, bastante sombrío.
Por primera vez desde 2003, la primera economía del mundo perdió empleos en enero, registrando 17.000 puestos de trabajo menos. El miércoles fueron los datos sobre crecimiento los que daban señales de debilidad, con un serio enlentecimiento en el cuarto trimestre de 2007 (0,6% anualizado tras un 4,9% en el tercero). "En el mes en que el presidente Bush declara que el estado de la Unión es sólido, la economía pierde 17.000 empleos, el peor resultado en cuatro años y medio", destacó la precandidata demócrata Hillary Clinton. En tanto que Barack Obama, dijo, "estas noticias preocupantes" ilustran asimismo "la urgente necesidad de que el Congreso amplíe las ayudas a los desempleados en el marco de un plan de relanzamiento económico".
Para entender este proceso, podemos revisar el análisis vertido por Robert Brenner, publicado en Bol Press. Brenner es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso, director del Center for Social Theory and Comparative History en la Universidad de California–Los Ángeles. Es autor de “The Boom and the Bubble” (Verso, Londres, 2002), un libro imprescindible para entender la historia económica del último medio siglo, el origen de la llamada "globalización" y la situación presente. (Hay traducción de una primera versión, publicada en Chile con el título “Turbulencias en la Economía Mundial”–Lom, Santiago, 1999–, desgraciadamente vertida a un castellano prácticamente ilegible.) La presente traducción es de Gustavo Búster.

La actual crisis podría convertirse en la más devastadora desde la Gran Depresión. Es la manifestación de un conjunto de hondos problemas irresueltos de la economía real que anduvieron durante décadas –literalmente– traspapelados, ocultos tras una montaña de deuda. Y expresa también una contracción financiera coyuntural de una gravedad desconocida desde la II Guerra Mundial. La combinación de la debilidad subyacente de la acumulación de capital y el resquebrajamiento del sistema financiero es lo que hace que esta caída progresiva resulte tan inmanejable para las autoridades responsables, y su potencial destructivo, tan grave. La epidemia de hipotecas ejecutadas, embargos y casas abandonadas –con frecuencia después de haber sido despojadas de todo lo que queda de valor, incluido el cobre de los cables eléctricos– se abate sobre Detroit, en particular, y otras ciudades del medio oeste de EEUU.
El desastre humano que ello representa para cientos de miles de familias y sus comunidades puede ser la primera señal de lo que significa una crisis capitalista como ésta. Las fases alcistas históricas de los mercados financieros en los 80, 90 y 2000 –con sus transferencias sin precedentes de ingresos y activos hacia el uno por ciento más rico de la población– han distraído la atención del progresivo debilitamiento real a largo plazo de las economías capitalistas avanzadas. Todos los indicadores económicos de EEUU, Europa occidental y Japón –crecimiento, inversión, empleo, salarios– han ido deteriorándose desde 1973, década tras década, y ciclo económico tras ciclo económico.
Estos últimos años, desde el comienzo del actual ciclo en 2001, han sido los peores. El crecimiento del PIB de EEUU ha sido el más bajo en comparación con cualquier otro período desde finales de los años 40, mientras que los incrementos en nuevas plantas y equipamiento productivo y en creación de empleo han sido, respectivamente, un tercio y dos tercios inferiores a las medias de posguerra. El salario por hora real para los trabajadores productivos directos sin tareas de supervisión, que representan el 80% de la fuerza de trabajo, se ha mantenido en buena parte congelado en sus niveles de 1979.

El desarrollo económico tampoco ha sido significativamente más robusto en Europa occidental o Japón. Este declive del dinamismo económico del mundo capitalista avanzado hunde sus raíces en una caída sustancial de los beneficios, cuya causa primaria es una tendencia crónica a la sobreproducción en el sector manufacturero industrial a escala mundial que se remonta a finales de los años 60 y comienzos de los 70. La tasa de beneficio en la economía privada todavía no se ha recuperado en la primera década de este siglo, y sus niveles en la fase alcista del ciclo en los años 90 no llegaron a superar los de los años 70.

La reducción de beneficios hace que las empresas tengan menor capacidad de inversión en sus plantas y equipos y menores incentivos para expandirse. Esta reducción de rentabilidad, crónica desde los años 70, ha provocado una caída sostenida de la proporción representada de las inversiones en el conjunto del PIB en el grueso de las economías capitalistas avanzadas, así como progresivas reducciones en el crecimiento de la producción, de los medios de producción y del empleo.

El largo declive en la acumulación de capital, así como el represamiento de los salarios por parte de las empresas, a fin de restaurar sus tasas de beneficio, y los recortes presupuestarios del gasto social por parte de los gobiernos, a fin de sostener los beneficios capitalistas, han acabado por provocar una caída del crecimiento de las inversiones, del consumo y de la demanda pública que afecta al crecimiento de la demanda en su conjunto. La debilidad de la demanda agregada, que es en última instancia la consecuencia de la caída de los beneficios, constituye desde hace mucho tiempo el principal obstáculo para el crecimiento en las economías capitalistas avanzadas.

Para contrarrestar la persistente debilidad de la demanda agregada, los gobiernos, encabezados por el de EEUU, no han encontrado otra solución que comprometer volúmenes cada vez mayores de deuda, en formas cada vez mas variadas y barrocas, para mantener la economía en funcionamiento. Inicialmente, en los años 70 y 80, los Estados se vieron obligados a incurrir en déficit presupuestarios cada vez mayores, a fin de mantener las tasas de crecimiento. Pero aunque esos déficit públicos lograron generar cierta estabilidad económica, sus efectos fueron decrecientes, volviendo a la situación de estancamiento. Por utilizar la jerga de la época, los gobiernos lograban cada vez menos por la pasta invertida, es decir, cada vez obtenían menos crecimiento del PIB con cada aumento de la deuda pública.

Del ajuste presupuestario a la política de la burbuja económica

Así pues, a comienzos de los años 90, tanto en EEUU, bajo la dirección de Bill Clinton, Robert Rubin y Alan Greespan, como en Europa, los gobiernos giraron a la derecha: trataron de superar el estancamiento económico buscando el equilibrio presupuestario con una orientación neoliberal (privatizaciones y recorte del gasto social). Y aunque no suele destacarse en las descripciones de ese período, el hecho es que ese giro radical acabó con un culatazo espectacular.

Dado que la rentabilidad del capital seguía sin recuperarse, los recortes del déficit público logrados con el equilibrio presupuestario tuvieron un duro impacto negativo en la demanda agregada, provocando que Europa y Japón sufrieran recesiones devastadoras –las peores de la posguerra– en la primera mitad de los años 90, y que la economía de EE UU experimentara la llamada recuperación sin empleo. Desde mediados de los años 90, EEUU se ha visto por ende obligado a hacer uso de formas más y más vigorosas y peligrosas de estímulo para contrarrestar la tendencia al estancamiento económico. En concreto, ha sustituido el déficit público tradicional keynesiano por el déficit privado y la inflación de activos, en lo que bien podría calificarse como keynesianismo de los precios o, simplemente, doctrina político–económica de la burbuja.

Las empresas y los hogares más pudientes vieron cómo sus activos en papel se multiplicaban en el gran ciclo alcista de las bolsas de los años 90. Lo que les permitió embarcarse en un crecimiento sin precedentes de la deuda privada y, apoyados en ella, mantener una vigorosa expansión de la inversión y del consumo. El llamado boom de la Nueva Economía fue la expresión directa de la histórica burbuja de los precios de las acciones de 1995–2000. Pero, puesto que el valor de las acciones y los activos financieros creció a redropelo de la caída de la tasa de beneficio y puesto que las nuevas inversiones agravaron la sobrecapacidad de producción industrial, siguió rápidamente una crisis de las bolsas y la recesión de 2000–2001, con mengua de la rentabilidad del capital en los sectores no financieros hasta alcanzar sus niveles más bajos desde 1980.

Impertérritos, Greenspan y la Reserva Federal, con el concurso de otros bancos centrales, se enfrentaron a la nueva depresión cíclica de la economía con una nueva ronda inflacionista de los valores bursátiles, situándonos en lo esencial en la situación en que ahora nos hallamos. Al rebajar los intereses reales a corto plazo hasta cero durante tres años, coadyuvaron a una explosión histórica sin precedentes del endeudamiento de los hogares, el cual, a su vez, contribuyó a alimentar el crecimiento exponencial de los precios de la vivienda y el valor de los activos de los hogares.

Según The Economist, la burbuja inmobiliaria internacional entre 2000 y 2005 ha sido la mayor de todos los tiempos, superando incluso a la de 1929. Y ha hecho posible un crecimiento continuado del consumo y la inversión inmobiliaria, que alimentaron a su vez la expansión. El consumo individual y la construcción de vivienda han representado entre el 90 y el 100% del crecimiento del PIB de EE UU en los primeros cinco años del actual ciclo económico. Durante el mismo período, según la página web Moody´s Economy.com, el sector de la vivienda fue, él solo, responsable de casi el 50% del crecimiento de un PIB que alcanzó el 2,3%, en vez del 1,6% en que se habría quedado sin esa contribución.

De esta manera, y en paralelo a los déficit presupuestarios "reaganianos" de la administración de Bush hijo, el crecimiento sin precedentes de la deuda privada de los hogares consiguió disimular la gran debilidad inherente a la recuperación económica en curso. El crecimiento de la demanda de consumo financiada gracias a la deuda privada, y en general, a un crédito archibarato, no solo revitalizaron la economía de EEUU, sino que, al impulsar un nuevo crecimiento de las importaciones y del déficit de la balanza por cuenta corriente (balanza de transferencias y comercio) hasta batir un nuevo récord, dieron fuelle a lo que parecía una impresionante expansión económica global.

Una ofensiva empresarial brutal

Pero si los consumidores contribuyeron en la parte que les había tocado en suerte, no se puede decir lo mismo de las empresas privadas, a pesar del histórico estímulo económico del que disfrutaron. Greenspan y la Reserva Federal habían inflado la burbuja inmobiliaria con el propósito de dar tiempo a las empresas para reducir sus excedentes de capital improductivos y recuperar la inversión. Sin embargo, dando absoluta primacía a la recuperación de sus tasas de beneficio, lo que hicieron las empresas fue desencadenar una brutal ofensiva contra los trabajadores. Aceleraron el crecimiento de la productividad, no mediante la inversión en nuevas plantas y equipos, sino recortando radicalmente el volumen de empleo y obligando a los trabajadores que mantenían en nómina a hacer no sólo su trabajo, sino también el de los despedidos. Al congelar los salarios, al mismo tiempo que arrancaban más producción per capita, lograron apropiarse, en forma de beneficios, de una enorme parte –sin precedentes históricos, por su magnitud– del crecimiento experimentado por el PIB en el sector no financiero.

Durante esta expansión, las empresas no financieras habían aumentado sus tasas de beneficios de manera importante, pero, aun así, sin llegar a alcanzar los ya reducidos niveles de los años 90. Además, en la medida en que el crecimiento de la tasa de beneficio se obtuvo simplemente mediante un aumento de la tasa de explotación –haciendo que los obreros trabajasen más, y pagándoles menos por hora trabajada–, caben dudas sobre su perdurabilidad. Pero lo que importa, sobre todo, es esto: al mejorar la rentabilidad del capital frenando al mismo tiempo la creación de empleo, poniendo brida a la inversión y conteniendo los salarios, las empresas de EEUU han represado el crecimiento de la demanda agregada, reduciendo, por lo mismo, sus propios incentivos para crecer.

Paralelamente, en vez de incrementar la inversión, la productividad y el empleo, a fin de incrementar los beneficios, lo que han buscado las empresas ha sido el modo de sacar provecho del precio inusualmente bajo de los créditos para mejorar su propia posición y la de sus accionistas a través de la manipulación financiera: pagando deudas, repartiendo dividendos y comprando sus propias acciones con el propósito de hacer subir su valor, particularmente mediante una gigantesca ola de fusiones y adquisiciones. En los EEUU de los últimos cuatro o cinco años, el reparto de dividendos y la recompra de acciones como participación en las utilidades acumuladas han alcanzado los niveles más altos de todo el período de posguerra. Lo mismo ha ocurrido en la entera economía mundial, en Europa, Japón y Corea.

El estallido de la burbuja

En definitiva, la cuestión es que, desde 2000, en EEUU y en todo el mundo capitalista avanzado, hemos sido testigos del crecimiento más débil de la economía real desde el final de la II Guerra Mundial en paralelo con la mayor expansión de la economía financiera o virtual de toda la historia de EEUU. No hace falta ser marxista para darse cuenta de que esto no puede durar.

Como es natural, de la misma manera que la burbuja bursátil de los años 90 reventó, la burbuja inmobiliaria ha estallado. Y como consecuencia, ahora presenciamos en la moviola al revés la película de la expansión económica protagonizada por el ladrillo del ciclo alcista. Los precios de las casas han caído ya un 5% desde su nivel más alto en 2005. Pero es sólo el comienzo. Moody´s estima que para cuando la burbuja inmobiliaria se haya deshinchado por completo a comienzos del 2009, los precios de las casas se habrán desplomado un 20% en términos nominales –más aun en términos reales–, en lo que será la mayor caída de la historia de los EE UU de posguerra.

Así como el efecto positivo de riqueza de la burbuja inmobiliaria empujó a la economía, el efecto negativo de su estallido la frena. Como el valor de sus casas disminuye, los hogares no pueden utilizarlas como si fueran cajeros automáticos, su capacidad de endeudamiento se colapsa y tienen que consumir menos.

El peligro implícito es que, al no ser ya capaces de "ahorrar" de manera putativa gracias al aumento del valor de sus viviendas, los hogares en EEUU comiencen a hacerlo de verdad, incrementando una tasa de ahorro personal que se halla actualmente en el nivel más bajo de la historia y reduciendo sustancialmente el consumo. Comprendiendo cabalmente cómo puede afectar el fin de la burbuja inmobiliaria al poder adquisitivo de los consumidores, las empresas han comenzado a reducir sus ofertas de empleo, con el resultado de que éste ha caído de manera significativa desde comienzos del 2007.

Debido a la crisis inmobiliaria cada vez más grave y a la desaceleración del empleo, ya en la segunda mitad de 2007 el crecimiento de las rentas totales reales de los hogares, que habían aumentado a una tasa anual aproximada del 4,4% en 2005 y 2006, se ha situado casi en cero. En otras palabras, si se suma el ingreso disponible real de los hogares, los préstamos obtenidos por la refinanciación de las hipotecas, los préstamos al consumo y sus rentas de capital, el resultado es que el dinero del que pueden disponer los hogares para gastar ha dejado de crecer. Mucho antes de que la crisis financiera estallará en verano, la expansión había dado ya sus últimos pasos.

La debacle de las hipotecas de riesgo subprime, consecuencia directa de la burbuja inmobiliaria, ha venido a complicar mucho el declive económico, haciéndolo extremadamente peligrosa. La discusión de los mecanismos que ligan avalancha de préstamos hipotecarios de alto riesgo, embargos masivos de casas, colapso de un mercado de bonos fundado en hipotecas subprime y crisis de los grandes bancos que han atesorado entre sus activos enormes cantidades de esos bonos, exige tratamiento aparte y es imposible de abordar aquí.

Solo se puede decir, a modo de conclusión, que, puesto que las pérdidas de los bancos son tan reales –desapoderadas ya, y con tendencia a hacerse mucho más grandes, a medida que empeore la desaceleración–, la economía se enfrenta a una perspectiva desconocida en todo el período de posguerra, y es a saber: la de una congelación del crédito en el momento mismo en que se desliza hacia una recesión. Y, a la hora de prevenir eso, los gobiernos se hallan ante dificultades sin precedentes.

sábado, 26 de enero de 2008

¿Hacia donde va Chávez?


Un alivio estratégico para las Farc sería la pesadilla de Uribe, pero ¿es seguro que hacia allá van las cosas?

Como es habitual en esta nación donde el conflicto armado despierta las más enconadas reacciones, en especial de quienes pretenden que no existe, el papel de Hugo Chávez en la liberación de secuestrados ha sido más objeto de comentarios apasionados que de análisis y cálculos políticos juiciosos. Que buena falta hacen, pues lo sucedido desde que el presidente venezolano fue despedido como mediador, el 22 de noviembre, ha dejado en evidencia la falta de estrategia de Colombia frente a Venezuela y podría complicar seriamente la política de seguridad del presidente Álvaro Uribe.

Lo primero que debe constatarse es que la política -la débil política de circunstancias- que tenía Colombia frente a Venezuela fracasó. Lo fácil y popular es culpar a Chávez, pero la diplomacia existe para que estas cosas no pasen. Y la diplomacia está tirada en la vía.

No hay en América Latina dos proyectos más antagónicos que los de Uribe y Chávez. Sin embargo, por cinco años y medio operaron según el clásico modelo de 'convivir con el enemigo'. Salvo crisis como el secuestro de 'Granda' en Caracas, promocionar la 'química' entre los presidentes y los proyectos binacionales de infraestructura, embriagarse con el elíxir del comercio, omitir los temas ideológicos y posar para las fotos, funcionó. Con la brusca reacción de Chávez a su destemplado despido como mediador, la situación cambió a un escenario en el que la ruptura de relaciones es una seria posibilidad.

Si de política se tratara -una diferencia limítrofe, una corbeta en aguas disputadas, temperamentos ofuscados- la cosa sería grave, pero manejable. Pero dos elementos complican todo. Hasta 1999, ambos establecimientos tenían identidades profundas; hoy encarnan proyectos estratégicos opuestos. Y está atravesado en la relación un ejército de 12.000 hombres que no responde a ninguno, pero pesa de modo decisivo en la balanza binacional.

Pese a que la situación de los secuestrados ha profundizado, si cabe, la bancarrota de las Farc como alternativa, la sola bocanada de oxígeno recibida por esta guerrilla gracias a las declaraciones de simpatía de un jefe de Estado, ha sacudido el tablero cuidadosamente diseñado por el gobierno colombiano desde 2002.
Qué pase, pues, en esta curiosa trilogía Uribe-Chávez-Farc (y qué haga Estados Unidos, con intereses en los tres) se volvió una de las claves de la situación interna colombiana.


El escenario negro


El peor escenario sería que Hugo Chávez incorpore a las Farc como componente de su proyecto continental. Ciertamente, sobran argumentos. De fondo: el proyecto chavista es expansionista. Oficiales: el ministro de Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín dio a un secuestrador una despedida de camarada, y el coronel-presidente -con el aplauso unánime de su Asamblea Nacional, que pidió a Colombia dar beligerancia a las Farc- dice que bajo la amplia capa bolivariana caben toda clase de compañeros de viaje. Hay hasta argumentos de detalle: los comunicados de las Farc aparecen antes en la Agencia Bolivariana de Prensa que en Anncol, su vocero oficioso, o en su página web.
En tal escenario, basta mirar la frontera para entender que sería casi alegórico seguir hablando de que las Farc están 'arrinconadas' en el suroriente del país. Esos 2.219 kilómetros tienen cinco grandes tramos. En los cerca de 750 entre la Piedra del Cocuy, en Guainía, y Puerto Carreño (Vichada), hay una vasta selva con cientos de caños y siete grandes ríos que corren de oeste a este, y tres (Orinoco, Atabapo y Negro), por el límite. Autopistas de la jungla que las Farc navegan hace lustros. De Puerto Carreño a Arauca, 500 kilómetros de llana soledad y dos cauces limítrofes, Meta y Arauca.

Hay amplia evidencia de que la frontera más urbanizada y militarizada en ambos lados, de Arauca a Cúcuta (unos 300 kilómetros), es hace tiempo puerta giratoria para las Farc. Un reciente artículo de John Carlin en El País de España -basado en inteligencia y desmovilizados colombianos, y cuyos hallazgos Caracas no comenta- dice no tener evidencia de ayuda venezolana al más alto nivel a las Farc, pero constata una activa colaboración de militares en el terreno, tráfico de armas y cédulas, tolerancia de campamentos y complicidad con el narcotráfico de 'Grannobles', jefe del frente 10. Hay secuestros de venezolanos y combates entre las Farc y el Eln allá.

Siguen casi 500 kilómetros de santuarios para grupos y cultivos ilegales, entre la selva del Catatumbo y las inhóspitas serranías de los Motilones y Perijá. El remate de esta compleja frontera son 150 kilómetros de desierto histórico del contrabando, en La Guajira.

Basta imaginar por un momento lo que puede pasar a lo largo de semejante geografía si Venezuela decide pasar de la complacencia hasta hoy reportada a un apoyo logístico y económico activo y sostenido a las Farc.

¿Está la 'seguridad democrática' preparada para que el "rincón" en el suroriente del país donde el Plan Consolidación asegura tener a las Farc se torne retaguardia? La Armada pasó de 19.000 a 29.000 hombres en cinco años, pero dista del control completo de esas fronteras fluviales. Si la presión militar no ha podido erradicar grupos y cultivos ilegales de Vichada al Perijá, ¿qué pasaría si unos y otros quedan con la frontera libre y amigos poderosos al frente?
Y poco se piensa en un factor que, en una confrontación, el chavismo buscaría aprovechar: los wayúu, tan colombianos como venezolanos, han sido largamente beneficiados por iniciativas de Chávez, como disponer a un lado de la frontera de gasolina a precio preferencial para revender al otro lado.


El escenario grave


Este escenario de alivio militar estratégico para las Farc calienta los cerebros de los halcones a uno y otro lado de la frontera, y, combinado con el vacío de política frente a Venezuela, las pasiones del conflicto armado y la justa indignación contra las Farc, alimenta la histeria antichavista en Colombia. Pero asumir, como ciertas voces en la derecha local o el Washington Post, que Chávez se casó con las Farc puede ser apresurado.

Una cosa es que se la juegue por el proyecto armado de las Farc y otra, que planee convertirse en mesías de la paz en Colombia, creyendo que su cercanía ideológica y su influencia podrían llevarlas a negociar y desarmarse, para integrarlas, eventualmente, a la expansión bolivariana. Serio lío para Bogotá, ya a gatas para preservar su soberanía sobre la liberación de secuestrados. Pero de otra magnitud.

También hay argumentos en favor de este escenario. Chávez casa peleas mediáticas, insulta presidentes, abraza personajes repudiados y promueve regímenes amigos, pero ¿es compatible con su proyecto aliarse a una organización con el prestigio en la picota, listada como terrorista en Europa y Estados Unidos, contaminada por el narcotráfico y que concita horror mundial por violar el diccionario humanitario de la A a la Z?

Si la sola declaración de simpatía frunce ceños amigos en Argentina y Ecuador, el apoyo a un grupo armado ilegal que busca derrocar un gobierno legítimo lo pondría en curso de choque con el sistema interamericano, que hasta hoy ha guardado las formas ante sus desplantes. Un gobierno no pide la beligerancia; la otorga, y Venezuela no lo ha hecho.

Chávez será provocador y su tacto de cuartel hace rabiar a los formalistas de la no intervención en asuntos internos (en este mundo global en el que política es intervención), pero hurga en temas críticos: como va, al problema de fondo de Colombia, el conflicto armado, no se le ve solución, ni militar ni negociada; Estados Unidos atiza fuegos, no los aplaca, y tiene a este país en el bolsillo y a Venezuela y las Farc, en la mira.

Quizá valga la pena, más allá de la indignación patriótica, debatir con calma para dónde va Hugo Chávez con las Farc. La falta de estrategia, la pasión y la algarabía son malas consejeras en las crisis. Y en esta, podrían contribuir a hacer realidad un escenario de pesadilla para el gobierno Uribe y su política de seguridad: Chávez en brazos de las Farc. Y 2.219 kilómetros bolivarianos.

Original: Alvaro Sierra

martes, 22 de enero de 2008

Urge la revocatoria del alcalde de Huancayo

Habiendo transcurrido el suficiente tiempo para evaluar la presente gestión municipal no nos queda sino a todos los ciudadanos un amargo sabor de boca al constatar el deficiente desempeño en la gestión pública del arquitecto Freddy Arana Velarde. Un mal sabor de boca, porque hemos sido testigos del número significativo de obras presupuestadas en el gobierno anterior que en esta ocasión han sido dejadas de lado sin mayor explicación, prefiriéndose en todo caso el libre saqueo de los adictos a su régimen; habiendo convertido finalmente el año pasado en un periodo estéril para el desarrollo de la provincia y, particularmente, del distrito de Huancayo. Un tiempo que en cualquier otra circunstancia política hubiera sido, no lo dudamos, mucho mejor aprovechado.
Efectos solamente explicables por la improvisación y la incapacidad absoluta de Arana y los suyos, que confunden la acción creativa de la administración pública con gestos ridículos del histrionismo mas folclórico, y al que lamentablemente ya nos tiene acostumbrado este burgomaestre, y en general casi todos los ineptos que le han hecho la comparsa durante el año, cada cual con una insolvencia mas estrepitosa que la otra , protagonistas del show mas patético de la politiquería provinciana de los últimos tiempos; es decir, la interminable sucesión de cargos acompañada de respectivos fracasos , acusaciones, sustituciones y patinadas que han rayado en el límite mismo de lo jocoso.
La ciudad de Huancayo hace tiempo que ha dejado de ser un pueblito bucólico, pero Arana y sus secuaces parece que no lo han notado o, mas bien, que no les interesa. De otro modo no podemos entender la persistente manera que tienen estos memos de planificar sus acciones como si esta ciudad fuera un villorio o un pueblo de cuatro esquinas. ¿Qué ha pasado con el control del comercio ambulatorio que ya casi parecía controlado? ¿Acaso no ha sido este incapaz el autor de la feria navideña 2007 en plena calle Real, útil solamente para el para desmedro de los microempresarios formalizados y para vergüenza también de los visitantes propios y extraños? ¿Qué ha pasado con la solución del problema de la basura? ¿Tenemos calles nuevas, más amplias o mas seguras? ¡Nada! ¡cero radical!. A veces pareciera que este alcalde pretendiera sepultarnos a todos con los cerros de los desperdicios que apenas si sabe administrar. ¿ O será acaso parte de un complot que pretende convertir a la ciudad más progresista de la sierra peruana en una sucursal de su pueblo?
Pero queremos decirle al señor Arana y a sus secuaces que los huancaínos de verdad, los que con alma y corazón trabajamos por edificar a todo nivel una ciudad digna y habitable, los que hombro a hombro construimos el futuro de nuestra nación, sustentados en el progreso y la administración sostenible y responsable de nuestros recursos, que no vamos a permitir que siga ud. haciendo el ridículo en ese cargo , no vamos a permitir que siga enviando a esta gran ciudad a la ruina total; y que precisamente por eso hemos iniciado el proceso de revocatoria , con el respaldo unánime de los sectores más comprometidos con el desarrollo en nuestra sociedad.
Y que no se nos diga ahora que por a ocasión de celebrarse este año importantes cumbres internacionales en nuestro país resultaría inadecuado iniciar este proceso de revocatorias, porque precisamente gracias a personas advenedizas e incapaces del calibre de Arana es que esta ciudad no podrá beneficiarse con los importantes acontecimientos planificados para nuestra patria este año, quedándonos postergados una vez más en la cola, cuando tenemos el suficiente potencial para marchar imparables a la prosperidad común.
Por todo lo antes dicho, puede irse retirdo a su casa, señor Arana, para seguir marmoteando .